> Miguel Garví, escritor

viernes, 20 de enero de 2017

DE LA IMPROVISACION, AL DESASTRE



Sí, tal cual como suena y con mayúsculas. DE LA IMPROVISACION, AL DESASTRE Y SIN PEDIR PERDON. Esta es, de nuevo, la España más profunda, la España de los mediocres que nos gobiernan. No es descubrir nada nuevo sobre la ineptitud de la mayoría de nuestros políticos, viene de tiempos lejanos. Personajes que medran en la política, para sonrojo de propios y extraños, menos ellos. Profesionales de la política, algunos llevan toda la vida en ella y les va bien, que digo bien, muy bien y no piensan dejarla, ni tan siquiera cuando les llegue la jubilación y con la pensión máxima, que ellos, por cierto, si cobrarán.

Ayer nevó sobre Albacete, algo que no debería ser extraño, ni comportar una noticia. Los más jóvenes disfrutaron de la nieve, muchos hicieron centenares de fotos. Pero tras esa alegría y jolgorio llegaron los problemas. La ciudad de Albacete se convirtió en un caos circulatorio. Los accesos a los polígonos industriales volvieron a ser ratoneras, y no es la primera vez que ocurre, y tampoco será la última. Hubo hasta pequeños cortes de electricidad. La estación de ferrocarril, esa preciosa y moderna estación se convirtió en refugio de miles de pasajeros que vieron truncados sus viajes por unos fallos eléctricos en las catenarias. A estas altura del siglo XXI que sigan pasando estas cosas.
Hoy la ciudad no estaba mejor. Nadie se ocupó en esparcir sal, a pesar de que había varias toneladas guardadas. Dicen los políticos que sí, yo desde luego no la he visto y la mayoría de los ciudadanos tampoco la vieron. Alguno. Incluso, hace un chiste “Había menos sal que en el salero de mi casa”. Las aceras no se han limpiado y algunas calles peatonales y de mucho uso, tampoco. Por ejemplo, la calle Zapateros, lugar de paso hacia el centro de la ciudad y con un colegio y el Conservatorio profesional de música. Luego había cosas curiosas, la calle de la Feria y a su paso por la Delegación de la Junta, si había recibido la visita de una quitanieves. Curioso realmente.

Pero la peor parte se la llevaría Almansa, localidad a mitad de camino entre Albacete y Alicante. De nuevo la improvisación hizo que quedaran atrapados en la autovía A31 miles de personas, simplemente se cerró por la nevada. Había previsión y avisos de la AEMET, pero cuando alguien se quiso dar cuenta, ya era tarde. Un tren quedó varado y sin luz, lleno de pasajeros. La excusa del político de turno: “nevó el triple de lo previsto”. Siempre excusas, pero ninguna dimisión. Al final tuvo que intervenir la UME y rescatar a todas estas personas y poner algo de cordura en este caos. ¡Gracias y felicitaciones a estos soldados!


Está claro que alguien no hizo, o lo hizo mal, su trabajo y las consecuencias las sufrimos todos los españolitos de a pie, precisamente esos que los votamos y que, incomprensiblemente, los volveremos a votar.   ¡Cosa curiosa, realmente!

miércoles, 18 de enero de 2017

UNA DE LAS DOS ESPAÑAS


Como colofón, y a modo de apoteosis final, se ha celebrado en el día de hoy una conferencia que llevaba por título “La Guerra Civil Española, historia y memoria” a cargo del catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, D. Julián Casanova Ruiz; insigne conferenciante, que traspasa nuestras fronteras e incluso ejerce en un país tan lejano a nosotros como es Hungría. Y todo ello como decía para cerrar los festejos conmemorativos del 80 aniversario de la llegada de la Brigadas Internacionales a Albacete.



Se había elegido un marco poco habitual, para este tipo de conferencia, a mi entender, como ha sido el salón de plenos del antiguo ayuntamiento de Albacete. Sitio excepcional por su arquitectura y decoración, pero de reducido aforo, a pesar de lo cual no se llenó y, así como y sigo imaginando, por la simbología que representa para el tema a tratar Para terminar con la parte ornamental, decir que la conferencia estuvo moderada por D. Antonio Selva, director del Instituto de Estudios Albacetenses, que aglutina al CEDOBI (Centro de estudios y documentación de las Brigadas Internacionales), al que acompañaba, por un lado un profesor universitario, y lamento no haber oído su nombre, y por otro a Doña Victoria Leal Utiel, concejala del ayuntamiento de Madrigueras y diputada provincial de juventud y deportes.

Entrando en materia que es lo que importa, no me ha gustado la conferencia, he salido con un cierto sabor amargo, aquel que produce el haber esperado algo más o al menos algo distinto a lo que allí se habló.
Discutir los conocimientos del señor Casanovas sería faltar a la verdad y así lo reconozco públicamente. Decir que no es un buen conferenciante, sería rastrero por mi parte. Habló bien y con conocimiento de causa. Pero… siempre hay un pero; no dijo más de lo que ya dicen muchos libros que hay publicados sobre el tema. Quiero pensar que si habló bajo el paraguas del DEDOBI, quien lógicamente sufragó la conferencia, hizo que fuese comedido en su disertación y de alguna manera no quiso ofender a la audiencia y comité organizador. Sé que este Catedrático sabe mucho más de lo que aportó en la conferencia. Si es cierto que una hora no da para mucho más, pero cuando una persona se pone de perfil, normalmente no agrada a nadie, salvo a la parroquia que jalea o al menos sufraga los gastos, aunque sean del erario público.

Llegados a este punto, he vuelto a oír la conferencia, pues me gusta, en la medida de lo posible, registrar estos eventos. ¿Cuál fue la causa de la Guerra Civil en España? Fue la primera cuestión que abordó el conferenciante. Explicó toda una serie de razones de tipo internacional derivadas de la Gran Guerra, el colonialismo, la situación social y cultural… Mas la situación de caos total que había en el País, asesinatos, saqueos, quema de iglesias, secuestro y asesinato del jefe de la oposición, Sr. Calvo Sotelo, por fuerzas policiales y ordenado por el Gobierno de la República. Todo esto, aunque sabido, es preciso decirlo para justificar el golpe de estado de los militares africanistas, más preocupados por el devenir de su carrera militar que por lo que estaba ocurriendo, según el conferenciante. A partir de aquí, la conferencia pierde intensidad, a mi entender, y termina con los tópicos de siempre, Franco ganó por que estaba apoyado por Hitler y Mussolini, pero sin nombrar el apoyo que tuvo el bando republicano con Rusia, y el expolio que supuso para las arcas de la República.


En fin y para no alargar más esta reseña, concluir que es necesario este tipo de actos, pero a mí me gustaría que los conferenciantes que vengan, lo hagan sin complejos, independientemente de quien subvencione el evento. La Historia está para ser contada, recordada, explicada, pero con ecuanimidad, con valentía y sobre todo para aprender de ella, para no cometer los mismos errores y no sigamos con la división de las dos Españas, aunque y me temo, oyendo estas conferencias que sigan vivos los versos de don Antonio Machado: “Una de las dos Españas ha de helarte el corazón”.


domingo, 15 de enero de 2017

MARGARITA RUIZ DE LIHORY


El pasado día 13 de enero se celebró en el salón de actos de la Excma. Diputación Provincial de Albacete, una conferencia sobre un tema que, en principio, pensaba yo, no tendría un excesivo gancho. El título: “El mito de la Marquesa: Luces y sombras de Margarita Ruiz de Lihory”. El conferenciante, un albaceteño, Cándido Polo Griñán.

Un viernes y la hora del acto. 6,30 de la tarde, no presagiaban un lleno de salón, con un aforo importante, aproximadamente unas 500 butacas. Momentos antes de comenzar el acto, uno de los organizadores comentaba, con cierto grado de preocupación, no por ellos, sino por el conferenciante, a nadie le gusta hablar para una reducida audiencia, pues no había mucha animación. Pero de repente y como cuando se abren las compuertas de un embalse, comenzaron a llegar asistentes, al punto, de que se llenó el aforo y quedaron bastantes personas de pie. Éxito completo de público y de organización.

Como decía al comienzo, Cándido Polo es un médico psiquiatra, licenciado en Filosofía y Letras, escritor y orador. La exposición de los contenidos fue tremendamente amena y observé mantenía la atención del público; baste decir que en algún momento falló la megafonía y rápidamente los asistentes protestaron, casi airadamente, fruto por tanto de la atención con que se seguía el acto.






Creo que la figura de Margarita Ruiz de Lihory, marquesa de Villasante, es bastante conocida por el público en general, pero no obstante daré una breve pincelada sobre su agitada vida social y política, y hasta terminar sus días en Albacete, donde está enterrada en su cementerio. “Escritora, periodista, conferenciante, pintora y modelo de artistas”. Todo ello fue a lo largo de su dilatada vida y alguna cosa más, tal y como se le consideró espía a las órdenes de Primo de Rivera y la relación que mantuvo con el general Franco, de la que se vanagloriaba de ser de las pocas personas que lo tuteaban. También, estuvo cerca de Abd el-Krim, el rebelde de la Guerra de África y del Sultán de Marruecos.
Recorrió medio mundo rodeada, siempre, de misterios y escándalos. Tuvo una vida bastante licenciosa para aquellos años, abandonando a su marido e hijos, para recorrer tierras lejanas, Sudamérica, Estados Unidos…
Pero, quizás, por lo que resultó ser más famosa, fue por el escándalo que destapó el diario “El caso”, sobre el asunto de la mano cortada. A la muerte de su hija, le amputó una mano y la mantuvo en un frasco con formol, además de otros órganos como los ojos. Llevada a juicio y sometida a exámenes psiquiátricos, todo terminó con una multa de 5.000 pesetas, pues se dijo que había intervenido “El Pardo”, para echar tierra sobre el asunto.

Murió, como ya he comentado, en su palacio, hoy desaparecido, en Albacete, en la calle Mayor, 58. Necesitó vender todas sus pertenencias para poder subsistir, habiendo dilapidado una inmensa fortuna.


Mis más sinceras felicitaciones al orador, Cándido Polo, por el profundo conocimiento de esta persona y a la organización por parte de Amigos de la Historia de Albacete. Actos como este son necesarios y tienen su encanto.


lunes, 2 de enero de 2017

EL ENTREVISTADOR ENTREVISTADO

Pulsando sobre el icono podréis escuchar la entrevista que me ha realizado la, también, escritora y directora del programa de La magia de la palabra, en la emisora de Radio enlace FM 107,5 del dial de Madrid, María del Carmen Aranda. Espero que os guste.




ENTREVISTA EN LA MAGIA DE LA PALABRA







jueves, 22 de diciembre de 2016

HOY ENTREVISTA CON, EVA MARÍA MEDINA

Eva María Medina, la autora


Escritora madrileña nacida en 1971. Licenciada en Filología inglesa por la Universidad Complutense de Madrid. En 2013 publica un libro de relatos titulado Sombras.
Su primera novela, y quizás por la que es más conocida, es Relojes muertos. En la presentación no pudo estar mejor acompañada; Lorenzo Silva, como maestro de ceremonias, y el gran Juan Manuel de Prada.
En la actualidad está escribiendo la que será su segunda novela.
Nos ha hecho un hueco en su agenda para estar un ratito con nosotros y con todos sus lectores y seguidores.


¿Dónde vas a buscar tus historias, donde te inspiras?
No recuerdo dónde leí que los temas, las historias eligen al autor, y no al contrario. Mis relatos suelen partir de una idea, que suele ser pequeña y va creciendo a medida que la voy trabajando. En Relojes muertos, Gonzalo, el personaje principal, nace de una mezcla de ficción, personas que conozco, y rasgos de personalidad de enfermos mentales.
Para crear personajes verosímiles, tuve que documentarme sobre las enfermedades mentales, en especial la esquizofrenia. Me fueron de gran ayuda ensayos como Sobre la locura de Fernando Colina o Genio artístico y locura. Strindberg y Van Gogh de Karl Jaspers, donde su autor desarrolla un estudio comparativo de las trayectorias vitales y artísticas de Strindberg, Swedenborg, Hölderlin y Van Gogh, incluyendo una indagación estricta sobre las relaciones entre locura y creatividad artística. Sin embargo, fueron los libros de ficción que abordaban este tema los que más me influyeron. Grandes novelas como El atestado de J.M.G. Le Clézio, Mi alma en China de Anna Kavan, Huida a las tinieblas de Arthur Schnitzler, Sophia de Colin Thubron, Delirio de David Grossman, Inferno de August Strindberg, Alguien voló sobre el nido del cuco de Ken Kesey, Delirio de Laura Restrepo, y Tierra de David Vann.
Estas y otras lecturas me acercaron al problema subrayándome aspectos de su psique comunes en estos enfermos: sus alucinaciones (sobre todo auditivas), el desdoblamiento que pueden llegar a sufrir, su relación directa con un ser superior, que suele ser Dios, llegando incluso a sentir a ese ser superior dentro de ellos («Una especie de religión se ha creado en mi interior», nos cuenta el narrador protagonista de Inferno de Strindberg). Alteraciones en la percepción: objetos que se trasforman y les hablan, «una farola canta» en Inferno; «el blanco, al moverse, se animaliza. El negro se negrifica» percibe Adam, el personaje principal de El atestado de Le Clézio, el cual también escucha «el murmullo de una caída vecina de motas de polvo, en alguna parte debajo de un mueble.» Se creen víctimas viviendo un destino prefijado; carteles, señales, anuncios o sueños predicen su destino. Reciben malos o buenos augurios. A veces se sienten dirigidos por otra persona. El loco, al igual que el alcohólico, tiene momentos de una afinada cordura, pero también sufre embotamiento. Manía persecutoria, vértigo, mareos, angustia, insomnio, obsesiones, miedos, premoniciones, ansiedad, ira, tendencia a discutir, violencia y desinhibición (se impone el inconsciente, rompiéndose el encorsetamiento civilizatorio) suelen formar parte de su vida. El psiquiatra y ensayista Fernando Colina en su libro Sobre la locura nos explica:
«En su polo esquizofrénico, en cambio, es el temor al contacto con el otro, vivido como invasor y maléfico, lo que le arrastra a la soledad pasiva y al desinterés por el mundo. Pero también el esquizofrénico puede reaccionar en sentido contrario, cuando a veces se agita y se disocia en una vertiginosa movilidad que no encuentra motivación.»

¿Cómo y dónde se deben de leer tus libros?
Lo importante, para mí, es que lean lo que escribo. El cómo y el dónde depende mucho de los gustos, del hábito lector y el tiempo que cada uno quiera dedicar a la lectura. No creo que el autor pueda ni deba inmiscuirse.
Cubierta de Relojes muertos


¿Tus historias tienen un trasfondo social? O por el contrario ¿Te gusta crear el fondo de la historia?
 Me interesa escribir sobre el sufrimiento humano, por lo que mis historias tienen un trasfondo social inevitable. También me gusta crear el fondo de la historia.

Tus personajes cobran vida. ¿Te llegan a influir, de alguna manera, en tu vida personal?
 Me causó cierto desasosiego escribir algunas escenas de Relojes muertos, sobre todo los últimos capítulos donde el delirio de Gonzalo es cada vez mayor. Creo que es algo inevitable. Además, suelo tomarles cariño.

Y después del último libro, ¿qué proyectos hay?
Estoy escribiendo una novela sobre el alcoholismo. Intento adentrarme en la mente de un alcohólico, hacerme las preguntas desde dentro del personaje, y contestarlas, o intentar hacerlo, dejando puertas abiertas para que el lector libremente las cruce.

¿Qué novela de las que hay escritas te hubiese gustado escribir y por qué?
Hay muchas novelas que me hubiese gustado escribir. Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes, El castillo de Frank Kafka, En busca del tiempo perdido de Marcel Proust, El maestro y Margarita de Mijaíl Bulgákov, Rayuela de Julio Cortázar. La náusea de Jean-Paul Sartre. Y cualquier novela de Albert Camus, L.N. Tolstói, F. Dostoyevski, William Faulkner, Virginia Woolf, Clarice Lispector, Sandor Márai…
Pero si tengo que elegir solo una, sin lugar a dudas sería Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes, un tratado de la vida humana, un libro intemporal en el que está todo. Además de las múltiples historias que encierra esta novela, la relación entre caballero y escudero —cómo uno influye en el otro, cómo van forjando su amistad a pesar de sus diferencias y su egoísmo— me parece sublime. Dos personajes, para mí, entrañables.

¿Cómo escritora, cómo ves el panorama literario español?
Lo veo en blanco y negro. Negro, en cuanto a las pocas oportunidades que se dan a los escritores noveles y a la excesiva publicación de libros de escaso valor literario. Blanco, cuando leo a Antonio Muñoz Molina, Ignacio Martínez Pisón o Juan Marsé, porque su escritura me devuelve a la literatura con mayúsculas.
Cubierta de Sombras


Y para terminar esta primera fase: una recomendación a los lectores, que seguro leerán esta entrevista.
Recomiendo Breve historia de siete asesinatos de Marlon James, galardonado con el Man Booker Prize 2015. Una novela magistral sobre los años finales de la década de los setenta, la época más violenta de Jamaica.

En esta segunda parte de la entrevista, me gustaría tocar el plano personal, para que te conozcan un poco más tus lectores.

¿Cuándo y dónde escribes?
Aunque también escribo en otros sitios, me concentro más en casa. Prefiero escribir por la mañana, pero también lo hago por la tarde, siempre que tenga tiempo.

¿Tienes manías a la hora de escribir, como algunos escritores?
No, ninguna, solo necesito tranquilidad. 

¿Existe el folio en blanco?
Sí, el bloqueo existe. Múltiples factores influyen en él. Muchas veces es el miedo lo que nos provoca ese bloqueo; el miedo a no escribir bien, a no ser buenoPero si lo haces sin analizar lo que estás escribiendo a cada momento, puedes sacar ideas, alguna frase buena… Lo demás ya se irá moldeando. El proceso de la escritura es lento y requiere mucha paciencia.

¿Qué le pedirías a una editorial?
Que apostara por mí sin tapujos.

Eres una escritora publicada, ¿entrarías en el mundo de la autopublicación?
No, no creo que lo hiciese porque considero que es el editor quien tiene que apostar por el texto y su autor. Lo veía, y lo sigo viendo, un filtro necesario.

Eres una escritora de novela, fundamentalmente de temática social bastante profunda, o al menos entroncas tus personajes en esa temática. ¿Te has planteado escribir sobre otro género?
Cuando me surge una historia que quiero contar, me gusta hacerlo desde el realismo. Pero no descarto que algún día esto cambie.

Es la pregunta del millón, pero… ¿A tu juicio, que debe tener un libro para que enganche al lector?
Para Virginia Woolf: «Una buena novela es cualquier novela que le hace a uno pensar o sentir. Tiene que meter el cuchillo entre junturas del cuero con el que la mayoría de nosotros estamos recubiertos. Tiene que ponernos quizás incómodos y ciertamente alerta. El sentimiento que nos produce no tiene que ser puramente dramático y por tanto propenso a desaparecer en cuanto sabemos cómo termina la historia. Tiene que ser un sentimiento duradero, sobre asuntos que nos importan de una forma u otra». Yo no podría expresarlo mejor.

¿Cuáles son en tu opinión, los tres libros que no deben faltar en una biblioteca?
 Me lo pones muy difícil, hay tantos libros que considero indispensables que me cuesta mucho elegir solo tres. Pero si tengo que hacerlo, me quedaría con Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes, El castillo de Frank Kafka, y Guerra y Paz de L. N. Tolstói. Tres obras maestras.

Te dejo que cierres esta entrevista para que comentes cualquier cosa que no te haya planteado.   
 Agradecerte que me hayas hecho esta entrevista. Ha sido un placer contestar a tus preguntas.

Las gracias a ti, Eva, y espero que sirva para que tus lectores te conozcan un poquito más.


lunes, 12 de diciembre de 2016

HOY ENTREVISTA CON, JOSÉ ANTONIO FIDEU


José Antonio Fideu, el autor
Escritor albaceteño nacido en 1972, maestro de profesión, tuvo claro desde niño que quería ser artista. Hizo sus primeros acercamientos al arte de contar historias a través del cómic, dibujando y escribiendo sus propios guiones, y continuó luego limitándose a escribir.
Ha publicado historias. Dibujado donde le han requerido, y hasta en un periódico de Albacete. También ha escrito guiones y publicado dos novelas: “Núbilus” y “Los últimos años de la magia”
Preparando esta entrevista he visto muchos de sus dibujos y me parecen fantásticos.
En el año 2016 ganó el prestigioso premio Minotauro, con su última novela, “Los últimos años de la magia”.
Entre clases, dibujos y escritura, ha tenido la gentileza de hacernos un hueco para contestar a unas preguntas y con sus respuestas acercase más a sus lectores.



¿Dónde vas a buscar tus historias, donde te inspiras?
Bueno, no lo sé. Cuando estoy en ese periodo de tiempo entre historia e historia mi cabeza es una especie de batidora que no deja de mezclar ideas. Soy muy aficionado a mirar, a observar la vida: me gusta ver a la gente pasar y juego a imaginarme sus biografías, sus vivencias. Además, procuro estar muy atento a las noticias, a todo lo que me cuentan… Y todo eso lo junto con aquellas cosas que me gustan, libros, cine, música, cómics… Y el resultado suele ser siempre un cuento de fantasía pero con raíces que se hunden en los sentimientos y vivencias de las personas. Me encanta el género fantástico en general y es ahí donde suelo encontrar las claves para una nueva historia, sobre todo en lo más clásico. Me gustan mucho, por ejemplo, los cuentos de hadas…


¿Cómo y dónde se deben de leer tus libros?
Espero que puedan leerse en cualquier parte. En realidad, pienso en mis libros como si fueran refugios acogedores donde cualquier soñador puede encontrar asilo. Intento que lo que escribo se convierta en un viaje agradable para el lector, en una aventura capaz de transportarte a un lugar y un tiempo mejores. Espero que mis novelas puedan ofrecer eso, hasta en las peores situaciones. Sería una gran alegría para mí, escuchar de labios de cualquiera que leyera un libro mío, decir que al hacerlo ha podido escapar, aunque fuera por un momento, de una realidad más o menos desagradable. Sin embargo, si un genio me ofreciera la posibilidad de concederme un deseo en este sentido, ofrecería a cada lector un mullido sillón de orejas o un sofá con manta frente a una chimenea, una buena bebida (al gusto), y una agradable música de fondo…


¿Tus historias tienen un trasfondo social? O por el contrario ¿Te gusta crear el fondo de la historia?
Escribo fantasía, algo que en apariencia parece muy alejado de la realidad social. Sin embargo, mis historias están cimentadas en una realidad que es mi propia experiencia, y que da verdadera alma y sentido a mis personajes. Creo, además, que cualquier novela, incluidas aquellas de aventuras como Los últimos años de la magia, deben procurar influir en la realidad, aunque sólo sea provocando sentimientos. Me gusta pensar que he sembrado ideas en el corazón de algunas personas que algún día germinarán dando lugar a un mundo mejor. Así que, aunque en el fondo el escritor de fantasía es un creador de mundos (yo disfruto especialmente recreando la atmósfera de mis historias), esos mundos, incluso los más fantásticos son reflejo de una realidad social, que deben criticar. En el caso particular de esta novela, yo quería zarpar de un escenario reconocible, el Londres victoriano, en el que el lector se sintiera cómodo, para, a partir de ahí, llevármelo de viaje a un universo muy diferente al cotidiano.


Tus personajes cobran vida. ¿Te llegan a influir, de alguna manera, en tu vida personal?
Sin duda hay una fuerte interacción entre ellos y yo. Todos los personajes que un escritor crea, incluidos los villanos, son de alguna manera reflejo de su propia personalidad. Tienen rasgos del autor, comparten pasajes biográficos, y a veces hasta frases… Más de una vez me he sorprendido encontrando en ellos más cosas mías de las que suponía que tendrían. Pero de la misma manera, los personajes que uno crea ponen de manifiesto, en ocasiones, ideas y formas de ser o de actuar que terminan siendo influencia para el propio autor. Uno se vuelve un poco caballero andante cuando escribe sobre caballeros andantes, o un poco mago cuando escribe sobre magos. En el momento que uno narra una escena, llega a implicarse de manera emocional con los protagonistas, de manera que termina por considerarlos casi personas reales. Se acaba entendiendo hasta las razones de los más crueles, y sintiendo clemencia hacia ellos… Y de igual forma se establecen compromisos, de amistad o de fidelidad, que  terminada una obra, te llevan a actuar de una manera u otra. Hasta tal punto es así que, cuando acabé mi primera novela (Núbilus) muchas personas me animaron a escribir una segunda parte. Y no lo hice porque consideraba el hacerlo como una traición al protagonista, el bueno de Joe “Meteoro”… Hay que leer la novela para entender por qué digo esto, pero es la verdad. Hasta ese punto un personaje puede influir en un autor…

Cubierta de Los últimos años de la mágia


¿Y después del último libro, qué proyectos hay?
Otro libro… Ojalá pueda seguir escribiendo durante muchos años. Sólo espero eso de la literatura. Ni hacerme rico, ni famoso. Sólo poder seguir escribiendo y que haya alguien siempre interesado en aquello que digo, hasta el punto de arriesgarse a publicarlo. Y, por supuesto, un público dispuesto a leerlo. Pero además de novelas (tengo un par en mente), me gusta también escribir cuentos y guiones de cómic. Hace poco escribí un cuento para un proyecto en el que colaboran muchos escritores y que tiene como nexo de unión las ilustraciones del gran Alejandro Colucci, y tengo algunas ideas para regresar al cómic… Lo que se concrete de todo esto, dependerá un poco de la suerte.


¿Qué novela de las que hay escritas te hubiese gustado escribir y por qué?
Demasiadas… Todas aquellas con las que he disfrutado en algún  momento, y han sido muchas. Haciendo un barrido así, muy general y a bote pronto, te diría que me hubiese gustado escribir El señor de los anillos (de Tolkien) o La historia interminable (de Ende) dentro de la fantasía, Dune (de Frank Herbert), Farenheit 451 (de Ray Bradbury) o Solaris (de Stanislaw Lem) por nombrar alguna obra de ciencia ficción. Pero también me hubiese gustado escribir La colmena (de Cela), Los santos inocentes (de Delibes), cualquier novela de Alatriste (de Pérez Reverte), El palacio de la luna (de Paul Auster), las novelas de Sherlock Holmes (de Arthur Conan Doyle), Vuelo nocturno (de Antoine de Saint-exupéry), 20.000 leguas de viaje submarino (de Verne), los cuentos de Borges, el Quijote (¿es necesario que diga el autor?), o Los episodios nacionales (de Galdós)… Como ves, muchas obras y muy diferentes. Y a todas ella podría añadir infinidad de cómics… Y me gustaría haberlas escrito por dos razones: la primera porque todas ellas me parecen obras de arte por lo que cuentan y la manera de contarlo, y la segunda porque, como decía, todas me han hecho disfrutar. He sido feliz leyéndolas…


¿Cómo escritor, cómo ves el panorama literario español?
Complicado. Muy complicado… Hoy en día, el 95 por ciento de los escritores (quizás más), no pueden vivir de la literatura, lo cual, además de ser muy triste, supone un gran perjuicio para el lector también. Hay una crisis que va más allá de la falta de consideración y promoción de la cultura, relacionada sobre todo con la piratería, y que está provocando el cierre de librerías y de editoriales, pero que hace también que se pierda mucho talento, una riqueza que debería ser patrimonio del país y que termina desapareciendo. Debido a la situación del mercado, cada vez se edita menos, y las editoriales (que al fin y al cabo son negocios que, lógicamente, miran por su beneficio), procuran ir a ventas más seguras, de autores consagrados o más “mediáticos”. Eso dificulta la aparición de autores jóvenes, y hace que algunas obras de escritores en otras lenguas de gran prestigio (pero quizás no tan comerciales), ni siquiera se editen en nuestro país. Y todo ello provoca un empobrecimiento cultural del que el ciudadano normal muchas veces ni es consciente. Además, se está obligando a muchos autores a autoeditarse, lo cual en ocasiones tampoco es bueno, pues esas obras, que no pasan los filtros de un corrector, por ejemplo, o de un maquetador, o de un portadista profesional, pueden llegar al lector con una calidad inferior a la que tendrían yendo abaladas por una editorial. Sin embargo, en este panorama tan oscuro, sigue habiendo luz, gente que, a pesar de todo, sigue luchando contracorriente por la literatura, gente que escribe casi por “amor al arte”, gente que de manera prácticamente altruista se dedica a organizar eventos literarios, y libreros y editores que siguen apostando por la lucha…


¿Y la situación literaria de Albacete?
Pues en Albacete hay grandes escritores, gente que vale mucho aunque no sea tan conocida. Podríamos sorprendernos si hiciéramos una búsqueda atenta. Algunos autores de toda la vida como Manuel Terrín, uno de los poetas más premiados de la historia de la literatura, o el recientemente fallecido Ramón Bello Bañón, y grandes hombres de letras como Daniel Sánchez Ortega, capaz de afrontar con maestría todos los géneros literarios (miembro de la Real Academia de la historia), conviven con voces nuevas como la de los poetas Rubén Martín Díaz, o el recientemente premiado Constantino Molina, y novelistas como Alberto Aroca. Y que me perdonen los muchos a los que olvido. Así que, en Albacete, y a pesar de todo, de la escasa promoción que se hace de los autores locales, hay vida literaria… Sin embargo, me gustaría que desde las instituciones se promocionara más la cultura y a estos autores albaceteños, que deberían ser orgullo local y que apenas son apoyados. La mayoría de ellos, ni siquiera son muy conocidos entre nosotros.


Y para terminar esta primera fase: una recomendación a los lectores, que seguro leerán esta entrevista.
Si te refieres a una recomendación literaria, me iría a un clásico: una novela maravillosa que no dejo de admirar y que todo amante de los libros debería conocer. Se trata de Farenheit 451 de Ray Bradbury. Y si nos quedamos en lo que he leído recientemente, algo de un autor español, aunque de un género muy distinto a mi libro, recomendaría Donde aúllan las colinas, de Francisco Narla. Es un libro corto, pero una auténtica maravilla.
Si te refieres a una recomendación a secas, y teniendo claro que no soy quien para recomendar casi nada, sí que me atrevería a pedirles que se acercaran a la literatura de autores menos conocidos con la mente abierta. Que buscaran y probaran otras voces y que intentaran valorarlas por lo que contienen.


En esta segunda parte de la entrevista, me gustaría tocar el plano personal, para que te conozcan un poco más tus lectores.


¿Cuándo y dónde escribes?
Cuando estoy en casa, escribo siempre en mi biblioteca. Paso casi todas las tardes allí, ya que al ser docente, tengo libres la mayoría. Dedico unas tres o cuatro horas diarias a la literatura, ya sea escribiendo, documentándome, atendiendo medios o leyendo… Si no estoy en casa, procuro buscarme un sitio acogedor, tranquilo y a ser posible con buenas vistas. Me parece una maravilla, por ejemplo, poder escribir junto al mar, pero ya digo que mi rutina se centra en mi biblioteca. Es mi refugio.


¿Tienes manías a la hora de escribir, como algunos escritores?
Pocas. Lo único que es imprescindible para mí, mientras escribo, es la música. Elijo casi siempre música instrumental, sobre todo Vangelis que me transmite mucha paz, y bandas sonoras de todo tipo. Por lo demás, intento que no haya mucho ruido, aunque siempre me gusta escuchar a mis hijos a mi alrededor.

Cubierta de Núbilus


¿Existe el folio en blanco?
Sí, claro… Y es un mal socio. A veces hay que luchar mucho contra él, porque se resiste a dejarse manchar con tus ideas, pero en general he de decir que no suele ser muy duro conmigo. Me cuesta poco ponerme a escribir, y una vez caliento, entro en una especie de trance en el que las palabras parecen fluir solas…


¿Qué le pedirías a una editorial?
Le pediría confianza en mis palabras, lo que he pedido hasta ahora, y respeto. Muchas veces he recibido rechazos editoriales en los que se alababa lo que les mandaba pero en los que se traslucía una falta de confianza en mí por el único hecho de ser un escritor desconocido (ya no puedo decir joven). Es una pena que en ocasiones no se apueste más por la literatura y se apueste, en cambio, por los nombres, pero como decía antes, entiendo que las editoriales son negocios y respeto que no se atrevan arriesgar. En ese sentido he tenido mucha suerte con el Premio Minotauro y con la editorial, porque, además de jugársela con mi novela (siendo, como digo, autor todavía sin nombre y desde luego sin apellido), me han tratado de forma exquisita. Han creído en Los últimos años de la magia, en mi historia, y han trabajado por ella demostrando fe y confianza. Han hecho un gran trabajo desde el primero hasta el último (no hay que ver más que la edición), y exceptuando alguno menor, no me han pedido cambios en el texto. Ojalá todos los escritores fueran igual tratados.


¿Prefieres ser publicado o autopublicado?
Creo que ya lo he señalado más arriba. Sin duda prefiero ser publicado. Aunque me he planteado hacerlo alguna vez, no me autopublicado nunca, y siendo una opción que respeto y que está ahí, por ahora prefiero que haya profesionales que se ocupen de hacer esos trabajos para los que yo no estoy capacitado. Yo soy escritor, y me gusta que tras el libro haya un portadista profesional (o un equipo de arte), unos correctores, maquetadores, un equipo dedicado a la promoción… En fin, gente trabajando al unísono para cubrir mis carencias. Además, cuando hay una editorial como Minotauro detrás de una novela, tienes la garantía de que muchos lectores se acercarán a ella por el simple hecho de ser presentada por gente que viene sacando libros de calidad desde hace tiempo. También sabes que la distribución será mucho mejor y que llegará a más gente. Del tema económico no puedo hablar. No sé si será más rentable autoeditarse o ceder tu novela a una editorial, pero como para mí nunca ha sido primordial, prefiero que me editen. Además, al estar en una editorial, estás sometido a un proceso de crítica constante que es muy positivo para el escritor y su obra. La autocomplacencia no es buena.


Eres un escritor de novela fantástica ¿Te has planteado escribir de otra forma?
Aunque escribiera otros géneros (imagino que te refieres a eso), no creo que escribiera de otra forma. Mi manera de contar es la que es, y dudo que cambiara demasiado. Trato de mejorar con cada capítulo, casi con cada frase, pero hay una voz en cada escritor que es difícil de falsear. Y si a lo que te refieres es si escribiría otros géneros, la respuesta es sí. Yo lo que quiero es contar historias, del tipo que sean. He escrito fantasía porque me encanta y me siento cómodo en ella, pero tengo en mente varias historias y alguna de ellas es de corte totalmente realista… Espero que algún día llegue su momento y estas historias salgan a la luz, aunque por ahora, el mundo editorial requiere de mí más fantasía y yo procuraré dársela gustoso.


¿A tu juicio, que debe tener un libro para que enganche al lector?
Debe estar contado con el alma. Me gusta pensar que cuando escribo siento a mis lectores frente a mí, y que, tras charlar un poco, en confianza, empiezo a contarles un cuento... Trato de que el lector establezca un lazo afectivo, de confianza y afecto conmigo. Y luego, intento que toda novela que escribo apele a los sentimientos. Una buena trama es importante. Creo que cada capítulo debe dejar al lector con ganas de saber. Creo que los personajes deben hundir sus raíces en la realidad, y creo que es bueno contar historias que sorprendan en algún momento, pero por encima de todo, un libro debe tratar temas que rocen el alma del lector: la muerte y la vida, el amor en todas sus versiones…Y debe hacerlo  provocando sentimientos. Sólo así el lector quedará atrapado en tu trampa de palabras.


¿Cuáles son en tu opinión, los tres libros que no deben faltar en una biblioteca?
El Quijote, El señor de los anillos y Farenheit 451… Ah, y Los últimos años de la magia. ¿Eran tres o cuatro?




Pues hasta aquí la entrevista que hemos mantenido con la escritor y polifacético José Antonio Fideu. Muchas gracias por habernos dedicado estos minutos y esperamos que sirvan para tus lectores te conozcan mejor. Muchos éxitos con tus novelas, dibujos, comics, guiones…


domingo, 11 de diciembre de 2016

EN NAVIDAD REGALA UN LIBRO


¿Por qué no? ¿Te parece que es poco regalo, no es apropiado? ¿Otro objeto es mejor? Quizás un perfume francés es un regalo muy navideño, pero... ¿Sabías que por el importe de un buen perfume puedes comprar varios libros excelentes?

El perfume vuela, queda suspendido en el ambiente durante unos minutos, quizás horas. Un libro es para siempre. Lo pueden leer mujeres, hombres, niños... a cualquier hora del día o de la noche, siempre estará disponible para tí y te dejará un poso, te habrá llevado la imaginación lejos, a otras ciudades de países exóticos... todo cabe en un libro. Seguro que te habrá entretenido e incluso divertido. 

Hay muchas más razones para regalar un libro, pero no solo en Navidad, cualquier época del año es buena. Por ejemplo, engancharás a tu hijo a la lectura, que es un buen hábito.

Y si tienes dudas, pues consulta a tu librero de cabecera, estará encantado de aconsejarte.